El alga asesina (Caulerpa taxifolia)

Caulerpa taxifolia, también conocida comúnmente como alga asesina, es un alga tropical de la familia Caulerpaceae, una maleza del mar Mediterráneo y capaz de dañar la vegetación marina local. Es un ejemplo clásico de especie invasora.

Alga asesina caulerpa taxifolia

Caulerpa taxifolia se ha ganado la atención mundial y el apodo de «alga asesina» debido a su gran éxito en las aguas costeras del Mediterráneo. Es una especie nativa de Hawái, donde no ha mostrado tendencias invasoras.

Características del Caulerpa taxifolia

Caulerpa taxifolia es un alga sifonada de color verde fluorescente. Consiste en un estolón rastrero de 1 a 2 mm de diámetro y hasta 3 m de longitud, fijado al sustrato mediante largos crampones en forma de pilares rematados por rizoides.

A partir de este estolón parten hojas erguidas, simples o ramificadas en un plano, de 5 a 15 cm de longitud en zonas tropicales pero que pueden alcanzar hasta 80 cm de longitud en el Mediterráneo, aunque generalmente no superan los 20 a 30 cm.

Estas frondas son pinnadas, con numerosas pinnas aplanadas de 1 mm de ancho y 10 mm de largo, que recuerdan el aspecto de las hojas del tejo. Estas pinnas, ligeramente curvadas hacia arriba, están dispuestas de manera opuesta a lo largo del eje de las frondas.

Situación del alga asesina en el Mediterráneo

Una cepa originaria del sureste de Australia y utilizada en acuariología se ha introducido en el Mediterráneo, donde se ha convertido en una especie invasora.

Se le conoce como una cepa invasiva o cepa de acuarios. Se ha identificado en Australia, el Mediterráneo occidental y oriental, el Adriático, California (donde se ha erradicado) y Japón (donde no se ha aclimatado).

La presencia de C. taxifolia en el Mediterráneo se informó por primera vez en 1984 en un área adyacente al Museo Oceanográfico de Mónaco.  Biólogos marinos, intentaron alertar a las autoridades marroquíes y francesas sobre la propagación de la cepa en 1989,  pero los gobiernos no respondieron a sus preocupaciones.

Generalmente se cree que la aparición de la cepa se debe a una liberación accidental del museo, pero Mónaco rechazó la atribución y en su lugar afirmó que las algas observadas eran una cepa mutante de C. mexicana. En 1999, los científicos acordaron que ya no era posible eliminar la presencia de C. taxifolia en el Mediterráneo.

Un estudio publicado en 2002 encontró que los lechos de Posidonia oceánica en la Bahía de Menton no se vieron afectados negativamente ocho años después de la colonización por C. taxifolia .Otros estudios publicados han demostrado que la diversidad y la biomasa de peces son iguales o mayores en las praderas de Caulerpa que en los lechos de pastos marinos y que Caulerpa no tuvo ningún efecto sobre la composición o la riqueza de las especies de peces.

Los estudios de 1998  y 2001 encontraron que la cepa observada en el Mediterráneo era genéticamente idéntica a las cepas de acuario, con similitudes con una población adicional en Australia.

Reproducción

La variedad acuariológica de Caulerpa taxifolia no se reproduce sexualmente, sino solo vegetativamente por holocarpia (consumo de todo el talo durante la reproducción). Los esquejes resultantes apenas flotan. Pero la actividad humana le permite extenderse rápidamente por el Mediterráneo y a grandes distancias. Por ejemplo, partes de Caulerpa taxifolia se adhieren a las anclas o redes de pesca de los barcos

Hábitat y distribución

Caulerpa taxifolia es muy resistente. Se sobrevive hasta tres meses en agua a 10° C, mientras que la cepa tropical no puede sobrevivir por debajo de 20° C. Está entre 20° C y 30° C ya que la fotosíntesis y el desarrollo son máximos.

La intensidad luminosa necesaria para su desarrollo es muy baja, pero cuanto más importante es, más rápido se desarrolla.

Su capacidad para vivir con poca luz le permite sobrevivir hasta los 100  m de profundidad e invadir prados densos, como los prados de Posidonia.

También es muy resistente a las variaciones de salinidad (especies eurihalinas).

El mar Mediterráneo es, por tanto, un entorno ideal para su desarrollo, lo que explica en parte su persistente presencia en esta región. Otra razón de su persistencia es que no tiene un herbívoro que lo consuma.

Su toxicidad impide que los animales en pastoreo (erizos de mar por ejemplo) lo consuman en el Mediterráneo.

Puede crecer en ambientes contaminados o pobres en nutrientes, lo que es aún más ventajoso que otros macrófitos.